Propuesta para la inserción laboral

Existen diferentes propuestas para la inserción laboral de las personas con TEA.

De carácter general

    • Flexibilizar las opciones de integración laboral existentes con el objetivo de adaptarlas al tipo y grado de discapacidad.
      Entender la integración laboral en sentido amplio, como un proceso que abarca desde las actividades y tareas ocupacionales en un Centro de Día (incluidas las que además de tener un fin productivo se plantean como un medio de intervención global), hasta las fórmulas de integración en entornos ordinarios reguladas por contrato laboral.
    • Impulsar experiencias innovadoras y experimentales a través de una línea de financiación de proyectos promovidos por las organizaciones. Estos permitirán explorar nuevas vías de inserción laboral de personas con TEA con la posibilidad de consolidar una financiación estable para aquellas que sean realmente efectivas.
    • Promover la creación y financiación de estructuras estables para el estudio de nuevas iniciativas laborales, la sensibilización, la búsqueda de puestos de trabajo, la intermediación,…
    • Promover un modelo de contratación por parte de las Administraciones que sirva de ejemplo para el resto de agentes sociales y económicos, propiciando con ello implicación continua de todos aquellos con competencia en materia de empleo.
    • Introducir ciertas medidas que establezcan subgrupos específicos dentro de las personas con discapacidad para acceder, fundamentalmente, al empleo público en función del tipo de trabajo a realizar. Esto es conveniente porque al igual que, en numerosas ocasiones, las personas con discapacidad psíquica suelen estar en desventaja en el acceso al empleo frente a personas con otro tipo de discapacidades físicas o sensoriales, las personas con autismo generalmente están en desventaja frente a las personas con discapacidad intelectual que no presentan la sintomatología autista.

En el ámbito de la formación de adultos

  • Promover programas de formación previa y ocupacional en la etapa adulta, que engloben también al colectivo de personas con autismo más afectadas, encaminados a favorecer su capacitación profesional, adecuándose las ratios necesarias de personal formador.
  • Potenciar diferentes tipos de relación contractual con las empresas. Por ejemplo a través de convenios de formación o prácticas remuneradas, que complementen los procesos de formación en las asociaciones, y que supongan una fase previa a la  contratación.


En el ámbito del empleo con apoyo

  • No limitar la duración del apoyo a 6 meses, ampliar el tiempo adecuándolo a las necesidades de cada persona. En algunos casos el apoyo debe ser permanente, por lo que el apoyo natural se contempla como un complemento. Financiar la figura del preparador laboral durante todo el proceso, en los casos en que éste sea necesario.
  • Incluir posibilidad de financiar apoyos para la realización de procesos previos a la contratación: prácticas reguladas por convenios, búsqueda de empleos...
  • Promover incentivos económicos o sociales a los trabajadores que presten apoyo natural en el lugar de trabajo.
  • Hacer compatible el trabajo con la financiación y la asistencia a otros servicios y programas específicos a los que acuda la persona con autismo: Centro de Día, Servicio de Vivienda…


En el ámbito de  las empresas

  • Financiar proyectos dirigidos a la sensibilización empresarial.
  • Incentivar a las empresas que formalicen convenios o contratos con personas o asociaciones de autismo.
  • Reforzar las medidas que garanticen un cumplimiento real de las cuotas de reserva por parte de las empresas.
  • Que el cumplimiento de la cuota, o en su defecto la adopción de medidas alternativas, sea exigido como requisito a las empresas que concursen en los contratos administrativos o concurran en subvenciones.
  • Informar a las empresas sobre la posibilidad de donación a entidades de utilidad pública cuyos fines sean la integración laboral, como medida alternativa a la reserva legal del 2%.

En el ámbito de los Centros de Día para adultos

  • Incluir la figura del preparador laboral y del profesor de taller (perfiles ocupacionales) en los módulos económicos de financiación de los Centros de Día.
  • Promover acciones de formación de profesionales en al área de la inserción sociolaboral
  • Poder impulsar iniciativas de empleo con apoyo individual o de enclaves desde los Centros de Día, Centros Ocupacionales,... no solo desde los Centros Especiales de Empleo.

En el campo de los Programas Experimentales convocados por el Servicio Público de Empleo


Los Programas Experimentales podrían constituir una buena fórmula para fomentar el acceso al mercado laboral de este colectivo, pero son inasequibles. Sería conveniente superar las trabas que nos impiden acceder a estos programas especiales para personas con especiales dificultades de inserción, como son: requisitos de un mínimo de 100 usuarios atendidos, que el 60% sean perceptores de prestación por desempleo, duración mínima de los contratos de 6 meses y un 35% de demandantes insertados.