La Realidad del Autismo
El autismo, es una especificidad no contemplada en las estadísticas oficiales, este hecho dificulta que podamos contar con datos precisos y fiables en cuestiones tan básicas como su número, perfil sociodemográfico, nivel de apoyo requerido, etc, lo que puede frenar cualquier tipo de iniciativa que pretenda satisfacer necesidades presentes y futuras.

Ello nos ha llevado a plantear un breve estudio de campo que permita conocer con mayor grado de concreción, la realidad de las personas con autismo y sus familias, en nuestra comunidad, a partir de datos proporcionados por las propias asociaciones federadas a través de la cumplimentación de unos cuestionarios previamente diseñados por la Federación y remitidos a todas las entidades que la integran.

Es importante destacar que los datos que analizamos a continuación, se refieren exclusivamente a los usuarios con TEA de las asociaciones de FACYL. Por tanto, en este análisis no figuran datos relativos a personas con TEA que estén siendo atendidas en otro tipo de entidades públicas o privadas que no se dediquen de forma específica a la atención de este colectivo. Así, no tenemos datos de niños con autismo que se encuentran escolarizados en centros escolares ordinarios o en centros públicos de educación especial generalistas. En cuanto a los adultos, no disponemos de datos de los atendidos en CAMPs u otros Centros para personas con discapacidad.

Los datos solicitados y aportados por las asociaciones, versan sobre las siguientes cuestiones: -

  • Sexo y grupos de edad por provincias .
  • Grados de minusvalía por provincia.
  • Hábitat rural/ urbano por provincia.

Finalmente, el análisis de estos datos se pone en relación con los datos solicitados y aportados por la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León. Falta gráfica

En este sentido, antes de comenzar con el estudio de campo, y para hacer comprensible el análisis de datos y la ausencia de estadísticas fiables, quizá, sea necesario hacer una referencia al problema de detección del autismo. En Castilla y León, al igual que en otras Comunidades Autónomas, se detectan muy pocos casos de autismo en relación con el número de casos de los que se podría estar hablando. Esta situación se debe principalmente a la dificultad en detectar síntomas tan sutiles como los que caracterizan al autismo en sus primeras etapas, y a la falta de formación específica de la mayoría de pediatras y otros profesionales para poder detectar el autismo de forma temprana.

No obstante, esta situación está mejorando sustancialmente en los últimos años y es previsible que continúe esta tendencia por las campañas de sensibilización y de cribado de autismo que se están llevando a cabo